El caso del avión alcanzado por un rayo mientras volaba a Hondarribia

En enero de 2023, un Airbus A319 de Iberia fue alcanzado por un rayo mientras se aproximaba al Aeropuerto de San Sebastián, también conocido como Hondarribia. Aunque esto pueda sonar como algo sacado de una película de acción, este tipo de incidentes no son tan inusuales en la aviación. De hecho, los aviones modernos están diseñados para manejar estas situaciones sin poner en peligro a los pasajeros.

El impacto ocurrió a solo unos minutos de aterrizar. En pleno vuelo, un fuerte resplandor iluminó el cielo, seguido de un estruendoso ruido, lo que dejó a los pasajeros sorprendidos. Afortunadamente, el comandante, con experiencia en este tipo de situaciones, mantuvo la calma y aterrizó sin problemas.

El susto fue considerable y el avión sufrió algunos daños que obligaron a cancelar el vuelo de regreso a Madrid en esta aeronave, programado para las 10:20 h, y desvió a los pasajeros a otros vuelos disponibles más tarde en el día.

Lo más importante en estos casos es el diseño avanzado de los aviones modernos, que están equipados para manejar situaciones extremas como esta. El principio clave que protege a los aviones de los rayos es el efecto jaula de Faraday.

Esta tecnología se basa en que el fuselaje del avión, hecho de materiales conductores, permite que la electricidad del rayo fluya por su superficie sin entrar al interior. Significa que, aunque el rayo impacte directamente, la electricidad no afecta la cabina ni los sistemas internos del avión, manteniendo a todos a bordo completamente seguros.

Aunque el impacto no representa un peligro para los pasajeros, el avión no salió ileso. El rayo dañó el radomo, la cubierta en la “nariz” del avión que protege el radar meteorológico. Este radar es vital para los pilotos, ya que les permite detectar tormentas y otros fenómenos climáticos durante el vuelo. Además de proteger el radar, el radomo tiene un diseño aerodinámico que ayuda a que el avión se desplace de manera eficiente.

El impacto también afectó uno de los estabilizadores horizontales, situados en la cola del avión. Estos estabilizadores son cruciales para mantener el equilibrio del avión en el aire. Aunque los daños fueron visibles, no comprometieron la seguridad del vuelo.

Tras el incidente, el avión fue sometido a una inspección detallada por parte del equipo de mantenimiento de Iberia para asegurarse de que no hubiera daños ocultos que pudieran afectar la seguridad o el rendimiento del avión. 

Esto también destaca la fiabilidad de los aviones modernos y el exhaustivo trabajo que se realiza detrás de cada vuelo. Desde el diseño de las aeronaves hasta el mantenimiento constante y los estrictos procedimientos de seguridad, cada detalle está pensado para garantizar que volar siga siendo uno de los medios de transporte más seguros del mundo.

Deja un comentario

Descubre más desde Aterriza en Donosti

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

SUSCRÍBETE

Es gratis y recibirás los últimos artículos en tu correo

Seguir leyendo