Un tornillo olvidado sobre la pista de aterrizaje pueda causar un problema en un vuelo. Aunque suene exagerado, en aviación cada detalle cuenta, y hasta el objeto más pequeño fuera de lugar puede convertirse en un riesgo. Por eso el Aeropuerto de San Sebastián, también conocido como aeropuerto de Hondarribia, probó una solución tecnológica que combina drones, inteligencia artificial y conectividad 5G para mantener la pista limpia y segura, marcando un paso importante hacia la modernización y la eficiencia.
Este sistema pionero en aeropuertos españoles, impulsado por Aena e implementado por la empresa Inetum, utiliza drones equipados con cámaras y sensores de alta precisión que sobrevuelan la pista tomando imágenes en tiempo real. Lo hacen de manera automática, sin interferir con las operaciones habituales del aeropuerto. Estas imágenes se transmiten al instante gracias a una red 5G privada instalada específicamente para este proyecto, una de las primeras de su tipo en Europa en un entorno aeroportuario.
La verdadera innovación está en cómo se analizan esas imágenes. No es una persona revisando fotogramas desde una oficina, sino un algoritmo de inteligencia artificial entrenado para identificar cualquier anomalía en la pista. Esta “inteligencia” detecta y localiza objetos que no deberían estar ahí: desde restos de neumáticos hasta herramientas olvidadas o fragmentos sueltos. Al localizar con precisión cualquier elemento extraño, el sistema lanza una alerta inmediata para que el personal actúe con rapidez. De esta forma, se reduce al mínimo el tiempo en el que un objeto puede estar sobre la pista sin ser detectado.
En aviación se utiliza el término FOD, siglas en inglés de Foreign Object Debris, para referirse a estos elementos no deseados. Aunque puedan parecer inofensivos, su presencia puede provocar daños importantes en los aviones, especialmente si son absorbidos por los motores o impactan contra alguna parte del tren de aterrizaje. Por eso su detección temprana es tan importante: no solo mejora la seguridad, sino que evita posibles retrasos, averías o costes operativos elevados.
Que este tipo de innovación se esté probando en Hondarribia demuestra que incluso los aeropuertos pequeños pueden liderar cambios tecnológicos relevantes. En lugar de depender exclusivamente de inspecciones visuales periódicas realizadas por vehículos, este sistema permite monitorizar la pista de forma más frecuente, automática y precisa. Para un aeropuerto con recursos limitados y una única pista operativa como el de San Sebastián, contar con este tipo de herramientas significa ganar en agilidad y seguridad sin necesidad de grandes inversiones adicionales.
El proyecto ya ha recibido reconocimiento por su carácter innovador: ha sido premiado en los galardones FFUTURO Innovación 2023, dentro de la categoría Multiplica, que destaca soluciones tecnológicas capaces de transformar procesos tradicionales. Este reconocimiento no solo pone a Hondarribia en el mapa de la innovación aeroportuaria, sino que abre la puerta a que otros aeropuertos regionales se animen a adoptar sistemas similares.
Con este avance, el aeropuerto da un paso firme hacia un modelo más moderno, sostenible y seguro. La tecnología no sustituye al factor humano, pero lo complementa, ofreciendo una capa adicional de control que protege tanto a los aviones como a las personas que viajan en ellos. Gracias a la combinación de drones, 5G e inteligencia artificial, Hondarribia se convierte en un ejemplo de cómo los aeropuertos pueden abrazar el futuro sin perder de vista lo esencial: la seguridad.


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